Desarrollo web · 9 min de lectura
¿Cuánto cuesta hacer una página web? Lo que decide el precio
Por qué dos webs «iguales» no cuestan lo mismo: los factores que mueven el presupuesto, los costes que no están en él y cómo pedir presupuestos que se puedan comparar.
Por Pablo Cabaleiro · Desarrollador de aplicaciones móviles en Action
Cuánto cuesta hacer una página web depende sobre todo de cinco cosas: cuántos tipos de página distintos hay que diseñar, si la web tiene que vender, reservar o cobrar, si se conecta con otro programa, quién pone los textos y las fotos, y si se parte de una plantilla o de un diseño propio. Por eso dos webs que parecen iguales pueden tener presupuestos que no se parecen en nada, y por eso una cifra sin ese contexto dice muy poco. A eso hay que sumarle lo que no entra en el presupuesto de desarrollo: dominio, alojamiento, comisiones de pago, licencias y mantenimiento.
Es de las primeras preguntas que nos hacen cuando alguien nos consulta por desarrollo web a medida en Vigo, y la respuesta honesta siempre empieza por otra pregunta: qué tiene que hacer tu web. En esta guía tienes lo que mueve el precio, cuatro alcances reales de menos a más, los costes que no suelen aparecer en el presupuesto y cómo pedir presupuestos que de verdad se puedan comparar.
Por qué dos webs «iguales» no cuestan lo mismo
«Página web» es el nombre de productos muy distintos. Una página de presentación con la dirección y el teléfono, una web corporativa en cuatro idiomas y una plataforma donde los clientes compran entradas y guardan su historial se llaman igual, pero se parecen tanto como un folleto y una tienda.
Incluso con el mismo alcance, el precio cambia según cómo se haga: con una plantilla o con un diseño propio, con los textos ya escritos o por escribir, empezando de cero o rehaciendo una web que ya tiene visitas y posicionamiento. Y cambia según lo que incluya después de publicar: no es lo mismo entregar la web y desaparecer que quedarse a mantenerla.
Lo que pagas, en el fondo, son horas de diseño, de desarrollo, de contenido y de pruebas, más la responsabilidad de que todo siga funcionando. Cada uno de los factores de abajo suma horas a alguna de esas partidas.
Por eso sirven de poco las calculadoras de precio que salen al buscar esto: suman páginas y extras de catálogo, pero no saben si tu web tiene que cobrar, conectarse con tu programa de gestión o guardar los datos de tus clientes. Valen para hacerse una idea de una web sencilla, no de una que tenga que trabajar.
Cuánto cuesta hacer una página web: lo que mueve el precio
- Tipos de página distintos, no número de páginas. Una web de treinta páginas construidas sobre tres plantillas puede costar menos que una de ocho páginas todas diferentes. Lo que se diseña y se programa es cada tipo de página: portada, servicio, ficha de producto, artículo, contacto.
- Si vende, reserva o cobra. Una pasarela de pago, cuentas de usuario, perfiles donde cada cliente ve lo que ha comprado, correos automáticos y un panel para gestionarlo todo. Es lo que más separa una web de presentación de una herramienta de negocio.
- Conexión con otro programa. Leer la disponibilidad, los precios o los pedidos de tu software de gestión evita teclear datos dos veces, pero es desarrollo a medida y necesita pruebas con datos reales.
- Quién pone el contenido. Textos, fotografías y vídeo pesan mucho más de lo que parece. Si no tienes fotografía de calidad, conviene saberlo pronto, porque es de lo que más se nota en el resultado.
- Idiomas. Cada idioma multiplica el contenido que hay que escribir, traducir y revisar, y necesita su propia configuración técnica para que Google muestre a cada visitante su versión.
- Diseño propio o plantilla. Un diseño a medida parte de tu marca y de tu cliente; una plantilla resuelve el caso medio. Si además hay que crear la identidad desde cero (nombre, logo), es otra partida. Animación, vídeo o 3D también suman; lo que exige una escena 3D lo contamos en web 3D interactiva.
- Lo que vas a editar tú. Un editor pensado para lo que cambias a menudo (la carta, los eventos, los precios) es trabajo que se presupuesta; a cambio, no dependes de nadie para actualizarlo.
- Migración de la web anterior. Si ya tienes web, hay que inventariar las direcciones que reciben visitas y redirigirlas a las nuevas con redirecciones 301, para que Google traslade lo ganado en lugar de empezar de cero.
- Obligaciones legales. Aviso legal, política de privacidad y un banner de cookies que funcione de verdad. Y si vendes online a consumidores, desde el 28 de junio de 2025 la Ley 11/2023 exige requisitos de accesibilidad a los servicios de comercio electrónico, con una exención para las microempresas que prestan servicios.
Cómo se construye un presupuesto de página web
Un presupuesto serio no sale de una tarifa por página, sino de desmontar el proyecto en piezas. Así lo hacemos nosotros y así deberían explicártelo:
- Qué tiene que conseguir la web. Vender, captar contactos, recibir reservas, informar. Sin ese objetivo, cualquier cifra es una apuesta.
- El mapa de páginas. Cuántos tipos de página hay y qué lleva cada uno.
- Las funciones y las conexiones. Formularios, pagos, cuentas de usuario, editor de contenidos, integraciones con otros programas.
- La estimación por partidas. Diseño, desarrollo, contenidos, pruebas y puesta en marcha, cada una con su alcance.
- Lo que queda fuera o para después. Si el total no encaja con tu presupuesto, lo sensato es decidir qué pasa a una segunda fase, no recortar en pruebas o en seguridad.
Cuatro alcances reales, de menos a más
Para que los factores no se queden en abstracto, estos son cuatro alcances de proyectos que hemos hecho, ordenados de menos a más trabajo:
- Una web de presentación. La de Cervecería Equs, en Noia, reúne la carta, el local, el horario y cómo llegar; la de Fisionorte, una clínica de fisioterapia de la misma villa, presenta el centro y tiene el contacto siempre a mano. Pocos tipos de página: el trabajo está en el diseño y en el contenido.
- Una web corporativa para varios mercados. La de FASE está pensada para clientes de distintos países, con los contenidos ordenados por línea de servicio. La de Patricia Avendaño, diseñadora de moda nupcial, es bilingüe (español e inglés) y presenta sus colecciones, su historia y la petición de cita. Aquí pesan la estructura, los idiomas y la fotografía.
- Una web con inscripciones y pagos. En la de PBB, un club de baloncesto base de O Porriño, las familias se inscriben y pagan cuota y matrícula desde la web, con cuentas separadas para padres y deportistas. Ya no es una web de presentación: hay cuentas de usuario y cobros. El caso lo contamos en inscripciones online para clubes deportivos.
- Venta de entradas con perfil de cliente. En Musa, discoteca de Vigo, las entradas se venden desde su propia web, sin ticketera externa, y cada cliente guarda las suyas en su perfil; las reservas online subieron un 40 %. En La Fábrica, discoteca de Redondela, además se gestiona el aforo en tiempo real. Es el alcance más exigente: pagos, cuentas, aforo y picos de tráfico el día que salen las entradas.
Costes que no están en el presupuesto de desarrollo
Son los que más sorprenden, porque llegan después. Pídelos por escrito junto al presupuesto, aunque no los cobre quien hace la web:
- Dominio. Se renueva cada año y tiene que estar a nombre de tu empresa, no de la agencia.
- Alojamiento. Muchos planes anuncian un precio de entrada que sube al renovar. Además, una web que vende entradas necesita aguantar picos que una web de presentación no tiene.
- Comisiones de pago. La pasarela (el TPV virtual de tu banco, Bizum, Stripe) cobra por operación. Lo explicamos en pagos con TPV, Bizum y Stripe en una tienda online.
- Licencias y suscripciones. Plantillas y plugins de pago que se renuevan cada año, tipografías, bancos de imágenes, mapas o servicios que cobran por uso y, si es una tienda en una plataforma, su cuota mensual.
- Correo profesional. El correo con tu dominio suele ser un servicio aparte de la web.
- Mantenimiento. Actualizaciones de seguridad, copias, renovaciones y pequeños cambios. Es un coste recurrente y conviene que el presupuesto diga si está incluido, qué cubre y desde cuándo se paga. Qué debe cubrir lo explicamos en mantenimiento de una página web.
- Tu tiempo. Reunir textos, fotos y datos, revisar y aprobar. Es el coste que nadie presupuesta, y el contenido es lo que más suele retrasar un proyecto.
Plantilla, WordPress o a medida
Una plantilla o un constructor visual es la forma más barata de empezar y la más limitada cuando la web tiene que hacer algo propio. WordPress sirve para muchas webs, y si tienes uno que te funciona no hay por qué tirarlo; el problema aparece cuando la web tiene que vender o conectarse con otros sistemas a base de encadenar plugins de terceros, que traen actualizaciones que rompen cosas, fallos de seguridad conocidos y más peso en cada página.
A medida, el coste inicial es mayor y hay menos piezas de terceros que mantener: sin un panel de administración expuesto ni plugins que parchear. En nuestras webs, cuando el cliente necesita editar algo, preparamos un editor para lo que de verdad va a cambiar, como la carta que Samoa Café actualiza desde su web. Si quieres que la web tenga además una identidad visual propia, lo contamos en diseño web a medida para marcas de Vigo; y si lo que necesitas es vender productos, empieza por tiendas online en Vigo.
Cómo pedir un presupuesto de página web que se pueda comparar
Tres presupuestos solo se pueden comparar si responden a la misma pregunta. Esto es lo que conviene enviar y lo que conviene exigir:
- El mismo encargo para todos. Qué tiene que conseguir la web, qué tipos de página necesitas, qué funciones (formulario, reservas, pagos, área de clientes), en qué idiomas, quién aporta textos y fotos, con qué programas se conecta y dos o tres webs que te gusten.
- Un desglose por partidas. Diseño, desarrollo, contenidos, integraciones, migración, puesta en marcha y mantenimiento, cada una por separado, y los costes recurrentes aparte.
- Qué incluye y qué no, por escrito. Cuántas rondas de cambios entran, qué pasa si a mitad de proyecto quieres añadir algo y cómo se presupuesta.
- A nombre de quién queda todo. Dominio, alojamiento, código y cuentas (analítica, Google Business Profile, pasarela de pago). Lo razonable es que estén a nombre de tu empresa.
- Un calendario con hitos, no solo una fecha final.
- Las condiciones del mantenimiento: qué cubre, cómo se pide un cambio y si tiene permanencia.
Y tres señales para desconfiar: una cifra que llega sin haber hablado de tu caso, un «todo incluido» sin detalle y un precio por página cuando tus páginas no se parecen entre sí. Si quieres el resto de criterios para elegir con quién hacerla, los tienes en cómo elegir agencia de desarrollo web en Galicia.
En Action Development, estudio de desarrollo web con oficina en Vigo, el presupuesto sale de una primera conversación y llega cerrado, con el alcance detallado por escrito y lo que no incluye.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta mantener una página web al año?
Depende de cómo esté hecha y de con qué se conecte. A los costes fijos de dominio, alojamiento y licencias se suma el trabajo de mantenimiento: actualizaciones de seguridad, copias, renovaciones y pequeños cambios. Una web de presentación necesita poco; una con pagos, usuarios o integraciones necesita bastante más. Pide que el presupuesto lo detalle aparte.
¿Cuánto cuesta una página web para un negocio pequeño?
Una landing o una web con pocos tipos de página es el alcance más contenido, y ahí el coste se va sobre todo en diseño y contenido. Lo que más lo encarece es añadir reservas, pagos o conexión con otros programas, así que conviene decidir qué es imprescindible en la primera versión y qué puede esperar.
¿Es más barato hacer la web con WordPress?
Al principio, a menudo sí, sobre todo con una plantilla. A varios años hay que sumar plugins y plantillas de pago que se renuevan, actualizaciones y seguridad. Para una web de presentación puede ser la opción adecuada; para una que vende o se conecta con otros sistemas, compara el coste total y no solo el inicial.
¿Qué tiene que incluir un presupuesto de página web?
El alcance por escrito (tipos de página, funciones, idiomas, integraciones), un desglose por partidas, qué incluye y qué no, cuántas rondas de cambios entran, un calendario con hitos, a nombre de quién quedan dominio, alojamiento, código y cuentas, y las condiciones del mantenimiento.
¿Cuánto cuesta una página web con tienda online?
Más que una web de presentación, porque suma catálogo, carrito, pagos, envíos y gestión de pedidos, y a menudo la conexión con el stock. También cambia el modelo de costes: en una plataforma como Shopify pagas una cuota mensual y en una tienda a medida, alojamiento y mantenimiento. Lo comparamos en cuándo compensa Shopify y cuándo una tienda a medida.
Servicio relacionado
Desarrollo web en Vigo
Desarrollo web a medida en Vigo: webs que venden entradas, cobran cuotas o gestionan reservas, con código propio. Casos: Musa y PBB. Oficina en Colón 20.
Cuéntanos tu proyecto
Escríbenos y te respondemos en 24 horas laborables. Sin compromiso y sin letra pequeña.